Educación en valores, una responsabilidad de todos

Educación en valores, una responsabilidad de todos

En ella intervienen principalmente a los padres, a los profesores,  y la sociedad en general.

 

Los padres

Se ha dejado de trabajar en valores desde casa por diversas razones. Horarios asfixiantes en los trabajos que no permiten dedicar el tiempo necesario a la formación de los menores, inexistencia de estímulos de responsabilidad para con la sociedad. Incluso una falta de valores heredada de algunos de esos padres.

 

Profesores y educadores

No solo compete a los profesores, aunque en los últimos años, asistimos por distintos motivos a la dependencia de estos. En los que se delega muchas veces la educación en valores mal confundida con educación de conocimientos o la superación de asignaturas.

 

La sociedad

Educa en múltiples valores

Como la unidad donde los hombres puedan trabajar juntos en armonía mientras mantengan su diversidad, puedan unirse para conseguir la paz.

Tolerancia con un mundo compuesto por todas las religiones y grupos étnicos y que por lo tanto deben ser respetados.

Valores como la responsabilidad con el cumplimiento de las normas y obligaciones, no se debe ver como una carga sino todo lo contrario ya que tenemos unos derechos para lo que es necesario ser responsables.

Respeto base de una buena comunidad en la que habitamos.

Honestidad compostura, moderación, respeto a la conducta moral y social que se considera apropiada.

Cooperación con otro u otros para trabajar con un mismo fin.

 

Falta de valores actuales

Morales: La bondad, la libertad, la justicia, la tolerancia. La honestidad, etc.

Religiosos: Aquellos que nos ayudan a alcanzar los valores de la fé.

Intelectuales: Verdad y el conocimiento.

Estéticos: Nos enseñan lo bello en todas sus formas y el respeto a las mismas.

Económicos: Otorgan valor a lo que nos es útil.

Biológicos: Nos ayudan a obtener la salud, se cultivan mediante la educación física e higiénica.

 

Consejo

Educar en valores significa comprender al niño, respetarlo, aceptarlo y marcar límites claros, con recompensas y castigos.