Primer teléfono móvil para niños claves para saber cuándo es el momento oportuno

El primer teléfono móvil de los niños, claves para saber cuándo es el momento oportuno

Un de las claves para saber cuándo es el momento oportuno es considerar primero su nivel de madurez, y reflexionar sobre las posibilidades de control de gastos que supone el teléfono con las diferencias entre un prepago o de contrato.

Cualquier enseñanza temprana posibilita un aprendizaje más efectivo. Pero antes de tomar la decisión, una buena idea puede ser empezar a dejarle un móvil viejo sin Internet.

Actitud vigilante para mayor seguridad

Los padres son su modelo de comportamiento, son el reflejo de los niños. Por lo tanto debemos vigilar tanto el tiempo como el uso que se haga siempre de él. Hay que tener en cuenta que puede exponer al niño o niña a situaciones de riesgo.

Fundamental dialogar constantemente con vuestro hijo, ponerle unos límites y unas normas y establecer un patrón de uso racional del dispositivo.

El porcentaje de uso de nuestros menores es:

Juegos o entretenimiento un 51,6%

Música incluidas las búsquedas 71,4%

Mensajes de texto whatsapp 90,7%

Llamadas de voz 94,7% o llamadas perdidas 92,9%

La utilidad principal del teléfono es estar en contacto con los padres y, sobre todo, con los amigos: tener un móvil es pertenecer al grupo. El niño ve que todos a su alrededor lo tienen y comienza a pedir su propio terminal, cada vez a edades más tempranas. Así, los padres sufren un chantaje emocional, unido a cierta presión social.

Los expertos recomiendan que los niños no dispongan de su propio teléfono antes de los 12 años.

A los padres, el aparato nos servirá para estar en contacto continuo con ellos, tenerlos localizados, y poder controlar sus salidas.

4 recomendaciones:

No usar datos sensibles con el móvil. Nombre ni apellidos, dirección, fecha de nacimiento o foto.

Cuidado con los desconocidos. Ser desconfiados con la gente desconocida que nos agregue a través de redes sociales.

El uso del mismo debe estar supervisado por un tutor o adulto. No es para llevarlo al colegio.

El uso por la noche. No antes de dormir para no alterar ni el sueño ni el descanso en el mismo.